lunes, 18 de noviembre de 2013

¡Siempre estarás con nosotros Mario!


En estos momentos es difícil expresar cómo nos sentimos. Estamos convencidos de que como adultos somos nosotros los únicos que podemos enseñar algo a los niños, pero en días como hoy me doy cuenta de lo mucho que debemos aprender de ellos. ¡Hoy han sido ellos los que me han dado un auténtica lección!
 
Con sinceridad y mucho cariño hemos hablado de la pérdida de nuestro compañero y hemos expresado nuestros sentimientos con dibujos, cartas... hemos recordado anécdotas de Mario y lo hemos recordado con un sonrisa, tal y como nos ha enseñado, tal y como era; cariñoso, alegre, buen amigo, trabajador, generoso... Oír tantas cosas buenas de los niños ha sido muy emotivo. Los dibujos han sido increíbles, con una creatividad y tanto amor que ha sido imposible contener las lágrimas, algo que hemos visto con total normalidad y nos ha ayudado a sentirnos mejor.
 
Hemos resuelto dudas y hemos creado un rincón con un "Baúl de recuerdos" donde a lo largo del año iremos introduciendo cartas, dibujos, fotos... para recordar a Mario y para agradecerle a él y a su familia todos los buenos recuerdos que nos ha regalado. Nuestro más sentido pésame a toda la familia ¡Toda nuestra fuerza y cariño para sobrellevar estos momentos tan duros! 
 
Aunque no hay manuales ni baritas mágicas para afrontar esta pérdida, a todas las familias os recomiendo la siguiente guía:

2 comentarios:

Ana, Paula Cuervo dijo...

Lorena, tienes toda la razon. Como adultos pensamos que ya lo tenemos todo aprendido pero estos dias han sido ellos los que con su fuerza y vitalidad nos han demostrado que aun nos queda mucho por aprender de esas personitas tan pequeñas. Son lo mas grande que podemos tener.

Lorena Sánchez dijo...

Gracias por compartir Ana. No hay remedio ni consuelo pero si hay algo que podemos hacer es poner el corazón en lo que hacemos. Poner toda nuestra energía y pasión para seguir aprendiendo de la vida tal y como nos viene, escuchando y aprendiendo de todo y de todos los que nos rodean. Cuando crecemos nuestros prejuicios crecen con nosotros. En el fondo los niños simplemente nos recuerdan todo lo que hemos olvidado al hacernos adultos. “Un adulto creativo es un niño que ha sobrevivido”. Ursula K. Leguen.